Dip de skyr con garbanzo y feta. Casi la mitad de la proteína de un dip comercial, a la mitad del precio y sin sellos. Rinde para toda la semana y aguanta cinco días sin separarse. Rinde 8 porciones y toma 10 minutos. Nivel de técnica: ejecución de línea. Necesitas 9 ingredientes: 1 taza de yogurt tipo skyr natural sin azúcar. 1 lata de garbanzo cocido, escurrido y enjuagado (400 g). 80 g de queso feta desmoronado. 2 cda de tahini. 2 cda de jugo de limón. 1 diente de ajo. 2 cda de aceite de oliva. 1 cdita de zaatar (o mezcla de orégano con ajonjolí). de Para servir: pepino, zanahoria, pan pita. La preparación tiene 5 pasos. Paso 1. Reserva un puño de garbanzos enteros y unas cucharadas de feta para el final. Todo lo demás va al procesador. Paso 2. Muele el resto del garbanzo con el skyr, el tahini, el limón y el ajo hasta que quede cremoso. Si se pone muy espeso, afloja con una cucharada de agua fría, no con más yogurt. Paso 3. Agrega el feta y da solo tres pulsos. Molerlo de más lo vuelve una pasta salada uniforme y se pierde el contraste, que es todo el punto. Paso 4. Vacía en un tazón, haz un remolino con el dorso de la cuchara y rellena el surco con el aceite de oliva. Paso 5. Termina con los garbanzos reservados, el feta restante y el zaatar. Sirve con verdura cruda y pan. Una nota: El feta va al final y solo tres pulsos: molido de más se vuelve pasta salada y se pierde el contraste, que es el argumento del plato. En refrigeración aguanta cinco días; si suelta suero se reintegra moviendo, no se escurre. La sal se ajusta hasta el final porque el feta varía mucho de salinidad entre marcas. Receta de Okra Food Innovation.