Licuado de zarzamora congelada con kiwi y avena. La zarzamora entra al licuado de la mañana congelada, como insumo y no como fruta de antojo: da cuerpo sin hielo y el kiwi le pone la acidez que la leche le quita. Rinde 2 porciones y toma 5 minutos. Nivel de técnica: ejecución de línea. Necesitas 6 ingredientes: 200 g de zarzamora congelada, directo del congelador. 1 pza de kiwi maduro, pelado y en cuartos (unos 80 g). 30 g de avena en hojuela. 350 ml de bebida de avena o leche, fría. 15 ml de miel de abeja (opcional). 4 pza de hojas de cedrón frescas (opcional). La preparación tiene 4 pasos. Paso 1. Pon en el vaso de la licuadora la bebida de avena, la avena y la miel. Licua 20 segundos para que la avena se hidrate y no quede arenosa. Paso 2. Agrega el kiwi, las hojas de cedrón y la zarzamora congelada sin descongelar. Paso 3. Licua a velocidad alta 30 a 40 segundos, hasta que no queden trozos. No te pases: el licuado se calienta y la zarzamora pierde color. Paso 4. Sirve de inmediato en vasos fríos. Una nota: La zarzamora va congelada a propósito: hace el trabajo del hielo y le da cuerpo sin diluir el licuado. Descongelada sale aguado. El kiwi contiene actinidina, una proteasa que rompe la caseína. Con leche de vaca el licuado amarga y empieza a cortarse a los 15 o 20 minutos, así que se sirve recién hecho o se hace con bebida de avena, donde no pasa. Las semillas de la zarzamora no se muelen del todo en licuadora doméstica; en barra se cuela o se usa licuadora de alta potencia. El cedrón se pone entero y se licua con todo; en seco no aporta. Receta de Okra Food Innovation.